El
discurso de Ahmadineyad ante la ONU del 25 de septiembre no hizo más que
confirmar la postura antioccidental del líder nacionalsocialista iraní.
Furiosamente antisionista, anticapitalista, anticristiano y pro-terrorista, el
caudillo musulmán goza de prestigio. Y no sólo entre las izquierdas formales
sino incluso entre los llamados �nacionalismos de derechasí occidentales,
quienes aplauden su �lenguaje de odio�, como fue calificado por el secretario
general de la ONU, Ban Ki Moon.
Irán respondió con
sorpresa ante esta reacción de la ONU, recordando que el secretario conociáel
discurso de antemano y por escrito.
El problema de Irán
no se reduce a una cuestión nuclear o de choque de civilizaciones: la gravedad
de su papel geopolítico es atraer las simpatías de nacionalistas
íanticomunistasí, nacional socialistas, socialistas anticapitalistas, radicales
antioccidentales, anarquistas, musulmanes fanóticos y los intereses del bloque
socialista internacional, que apoyan indirectamente la �punta de lanza� iraní.
Sólo una postura
como la iraní puede abanderar sin complejos las reivindicaciones del holocausto
nazi, del maoísmo, terrorismos diversos, separatismos y fundamentalismo
mahometano.
No extraña, por
tanto, la simpatía internacional por la postura antiamericana y antiisrael� del
gobierno de Irán. Prueba de ello es el eco que encontró en occidente el plan
iraní de respuesta ante un eventual ataque norteamericano. Ataque, por cierto,
que se ha vuelto un clásico entre los discursos izquierdistas por más de medio
siglo.
El plan iraní
contempla �tres pasos� según sus propias declaraciones. Continuando con su plan
nuclear para poner en manos de su ideología el arma letal, el general Ali
Shadmani, responsable del departamento para las operaciones del cuartel general
de las fuerzas armadas, declaró al diario Sharg las intenciones iraníes.
"Si deciden
atacarnos, los pondremos de rodillas en tres etapas",
declaró. "La primera será cerrar el estrecho de Ormuz, la segunda tomar como
rehenes a las fuerzas norteamericanas en Afganistán e Irak, la tercera no dejar
en paz a Israel, que es el patio trasero de USA. Y esto ya lo hemos probado a
los norteamericanos".
En este contexto hay que resaltar las declaraciones del director de la
Organización de EnergiáAtúmica de Irán (OEAI), Ali Akbar Salehi, quien
manifestó a la salida de una reunión del Consejo de Ministros, respecto a la
construcciones de enriquecimiento de uranio: "En cuanto a la construcción de
nuevas instalaciones de enriquecimiento de uranio, actuaremos conforme a la
normativa del Organismo Internacional de la EnergiáAtúmica (OIEA) y no a base
de las resoluciones de la ONU", según informa la agencia iraní Irna. Irán
prev� una tercera instalación para el enriquecimiento de uranio para 2011, y la
construcción de diez plantas.
Las fuentes iraníes
mencionan la planta ubicada en Natanz, en el centro del país, en la que
supuestamente hay miles de centrifugadoras en funcionamiento y la de otra cerca
de la ciudad de Qom.
No es de extrañar,
por tanto, el temor occidental a las intenciones encubiertas detr�s de la
justificación de planes nucleares con destino civil en manos del gobierno
fundamentalista encabezado por Ahmadineyad.
Gran parte de la
comunidad internacional, con USA e Israel a la cabeza, acusan a Irán de ocultar,
bajo su programa nuclear civil otro de naturaleza clandestina y aplicaciones
b�licas cuyo objetivo sería la adquisición de armamento atómico.