Horloogiyn
Choibalsán nació en Achit Beysiyin
en el Aymag Tsetsen Khan
de Mongolia, el 8 de febrero de 1895. Originalmente fue entrenado como monje
Lamaísta. Tras huir de un monasterio a los diecisiete años, realizó una serie de
trabajos mientras acudía al Colegio Ruso para Traductores en Nislel Khuree, como
se llamaba Ulán Bator en ese entonces.
Hizo contacto con los
revolucionarios rusos cuando viajó a Siberia. Fundó su primera organización
revolucionaria en 1919. Mientras iba al colegio en Rusia, se unió con Damdin
Sükhbaatar para formar el Partido Revolucionario Popular de Mongolia en 1921,
mientras mantenía contacto con los Bolcheviques.
Después de que las fuerzas
armadas de Mongolia y el Ejército Rojo soviético entraron en Urga en 1921 y
establecieron un gobierno pro-soviético, Choibalsán acudió a una academia
militar en Moscú y se convirtió en Comandante en Jefe del ejército mongol. Más
tarde tendría varios cargos en el gobierno, desde Ministro de Exteriores hasta
Vice Primer Ministro de Guerra.
Alcanzó el poder con apoyo
soviético, como resultado del desagrado de Stalin con el líder comunista mongol
Peljidiyn Genden. Genden había, entre otras cosas, reducido la aplicación de una
economía dirigida, rehusó el permiso para que las tropas soviéticas se basaran
en Mongolia, y rehusó una orden de Stalin de "liquidar" a los monjes budistas.
Cuando Stalin aumentó la presión sobre Mongolia, Genden lo acusó de
imperialismo. En 1936, Genden fue sacado del poder y poco después lo arrestaron
y mataron. Choibalsán, que seguía las órdenes de Stalin sin cuestionar nada,
pronto se hizo al poder.
Fue cabeza de estado (Presidente del Presídium del
Pequeño Hural del Estado,
1929-1930) y cabeza de gobierno (Presidente del Consejo de Comisarios Populares,
1939-1952) y dominó el mundo político del país. Para 1940 ya no tenía rivales.
En ocasiones se le ha concedido el título del rango militar de Mariscal.
Era un cercano seguidor del
líder soviético Josef Stalin y emuló sus políticas de varias formas. Por ese
motivo – y por su sanguinario gobierno – con frecuencia se han referido a él
como el Stalin de Mongolia. Como Stalin, desarrolló un culto a la personalidad y
purgó a miles de disidentes.
Pero aunque Choibalsán no podía mantener una
política exterior independiente, es muy simplista considerarlo un simple títere
sin ninguna voluntad propia. Él era un nacionalista mongol, y nunca abandonó la
intención de unir a todos los mongoles
bajo la República Popular de Mongolia. Hasta 1945 alentó la insurrección étnica
en Xinjiang Oriental (con apoyo de Stalin), con el objetivo de fortalecer la
influencia del Partido en la región e intentando extenderlo más allá de Xinjiang,
a Gansu y Qinghai.
En agosto de 1945 el PRPM
declaró una guerra a Japón y participó en la invasión soviética de Mongolia
Interior. Choibalsán esperaba que fuese la oportunidad de arrebatar la zona a
China, pero en agosto de 1945 Stalin concluyó un trato con China que garantizaba
importantes intereses soviéticos en el Lejano Oriente, así como la independencia
de Mongolia Exterior. Con estas ganancias en sus manos, Stalin rechazó los
sueños pan-mongoles de Choibalsán. Sin embargo, continuarían sus peticiones por
Mongolia Interior hasta 1949. La mayor concesión del dictador soviético fue
dejar que Choibalsán realizara actividades propagandísticas "tranquilas" en
Mongolia Interior para autodeterminación nacional.
El gobierno de Choibalsán es
generalmente considerado como el más tiránico que ha existido en la historia
reciente de Mongolia. Bajo su mandato se condujeron muchas purgas sangrientas de
"enemigos del pueblo", y la cifra más conservadora indica que al menos 30.000
personas murieron debido a sus represiones violentas, enfocadas principalmente
en figuras religiosas, antigua aristocracia y disidentes políticos. Sólo en dos
años tras el inicio de las purgas de 1937 unas 57.000 personas sufrieron
encarcelamiento político.
Choibalsán mantuvo su posición de Primer Ministro
hasta su muerte en Moscú el 26 de enero de 1952. Cuando murió Stalin comentó:
"Mueren uno tras otro, Shcherbakov, Zhdanov, Dimitrov, Choibalsan... ¡mueren tan
rápido! Debemos cambiar a los antiguos médicos por nuevos".
Bajo tortura, los prisioneros atrapados en la investigación soviética del
supuesto Complot de Médicos fueron obligados a producir "evidencia" para
"probar" que los médicos del Kremlin, dirigidos por el mismo doctor de Stalin,
habían de hecho asesinado a Choibalsan y los otros mencionados por Stalin.
Algunos mongoles creen hoy que
Choibalsán era una simple marioneta de Stalin y que tenía poca elección en sus
acciones ante la presión soviética. Por su parte, el partido de Choibalsán, el
Partido Revolucionario Popular de Mongolia, en 1956 – en línea con las críticas
a Stalin hechas poco antes por Nikita Khruschev en la Unión Soviética - lo
criticó por cometer "errores", incluyendo el establecimiento del culto a la
personalidad.
En 1962, diez años después de su
muerte, el Comité Central del PRPM admitió que muchas personas inocentes
murieron como resultado de su extravío. Como es frecuente en los gobiernos
comunistas, toda la culpa recae sobre un nombre tras su muerte, dejando al
Partido como víctima de su maldad y por tanto libre de todo cargo.
Notas: