Introducción
Es muy elocuente que después de
declaraciones que demuestran que
el comunismo ha creado,
contribuido y avalado dictaduras
sanguinarias a lo largo de toda
su historia - y desde el mismo
inicio de su existencia - ha
comenzado a circular un
documento antes mucho menos
difundido que pretende, en tono
de burla, desacreditar a quienes
señalan el peligro que significa
militar o prestar apoyo al
mencionado Partido.
Bajo el titulo �Las 40 reglas
básicas del anticomunismo�,
de J. Slavyanski (Instituto de
Estudios Marxista-Leninista), se
articula un documento acusatorio
y tergiversador, que en
definitiva nada argumenta a
favor de la verdadera postura de
la base ideológica de sus filas.
Intenta, simplemente, desviar la
atención de los lectores
mediante el uso de artificios
supuestamente l�gicos (sofismas,
falacias ad hominem y errores
semejantes), que sin embargo no
confunden a quien conoce la
verdad de los hechos.
A pesar de que esta pequeiá
�obra� de camuflaje y silencio
no responde en absoluto a las
serias acusaciones que el
comunismo tiene en su contra,
consideramos que es importante
aprender a desmontar los
eslóganes habituales con los que
intentan confundir a la gente
alertada, para que podamos
pronto volver a concentrarnos en
lo que corresponde. Mientras
tanto, esperamos que este
pequeño trabajo ayude a aprender
un poco mejor sobre aquellos de
los que se habla mucho más de lo
que se les conoce.
Comencemos, entonces, a
desmenuzar cada punto de este
documento sin mayores
dilaciones:
Cap�tulo
1
El comunismo ha muerto... �viva
el comunismo?
Insistir constantemente en
que el marxismo está
desacreditado, obsoleto y
totalmente muerto y
enterrado. Entonces prosiga
en la construcción de una
lucrativa carrera para
superar esta teoría
supuestamente �muerta�
durante el resto de su vida
laboral.
El marxismo no ha muerto ni está
enterrado. El mundo de hoy vive
bajo sus consignas, ya sea
abiertamente y bajo el titulo
directo de �comunismo�,
ya según sus mil variantes
socialistas, que suscriben en
buena medida a sus postulados e
intentan implementarlos en la
práctica. Vemos esto actualmente
en el estallido de �indignados�,
�ocuppies�, �primaveras
Árabes�, �marchas
estudiantiles� y la
consolidación de gobiernos que
aplican esta ideología en sus
políticas. En el caso de América
Latina, estamos hablando de casi
todos los países actuales en
mayor o menor medida. Esto mismo
sucede en grandes porciones de
Asia, África y no falta en
Europa y Oriente Medio, a pesar
de que puedan tener otros
elementos varios que no permiten
utilizar la etiqueta clásica.
Pero una etiqueta no es más que
eso, y no debemos tener tanto
miedo de desentra�ar el
verdadero contenido.
Por lo tanto, jamás diríamos que
se trata de un movimiento
�muerto y enterrado�.
Desacreditado, en cambio, s� lo
está. Pero el fuerte apoyo de
la poderosa intelectualidad
izquierdista se ha encargado de
disfrazar esto en un principio,
para luego desviar la atención é
como lo hace la serie de
consignas que ahora nos ocupan,
por ejemplo é y finalmente
enterrar é esta vez s� é la
memoria de quienes vivieron los
horrores directa o
indirectamente a través de la
represión comunista.
Sin embargo, literalmente miles
de libros de todas partes del
mundo testimonian esa realidad
que cualquiera con deseos de
conocer puede encontrar y
estudiar en detalle, y con
profusa documentación para
asegurarse de que lo allá dicho
tiene una base histúrica real.
Eso es lo que AI360 hace desde
el inicio de sus actividades:
demostrar con pruebas
contundentes que el comunismo es
una amenaza real, cuyo pasado
�olvidado� puede enseñarnos lo
que debe evitarse en el futuro.
Es necesario que la gente
aprenda de la historia é lo que
no siempre sucede é para no
volver a caer una vez más con la
misma peligrosa piedra.
Cap�tulo 2
Cómo justificar genocidios y
holocaustos
Recuerde, cualquier muerte
no natural que ocurra bajo
un régimen �comunista� es
atribuible exclusivamente a
los líderes de Estado,
también lo es al marxismo
como ideología. Ignore las
muertes ocurridas por la
misma razón en Estados no
socialistas.
Evidentemente cualquier nación
puede tener el flagelo de la
criminalidad domestica, que
podráa producir cierta cantidad
de muertes no naturales. También
es cierto que corresponde a las
políticas de cada lugar el
esforzarse por erradicar ese
mal, o permitir que campee por
doquier.
Sin embargo, estos casos nada
tienen que restar su �mírito� a
los autúnticos genocidios
perpetrados por la estructura
completa de un gobierno, cuando
esa es su intención. Nada puede
competir con el poder que
despliega un sistema dirigido
por quienes no pueden ser
juzgados ni controlados de
ninguna manera. Y es por eso que
se observan los daños producidos
a través de los gobiernos
mediante el estudio de sus
declaraciones, documentos,
oórdenes de reclusión y/
ejecución, etc.
En el caso de los estados
autoritarios, no es sino a los
dirigentes a quienes se
atribuir�n los crímenes, como
sucede con los líderes de un
ejército cuando hay crímenes de
guerra. A más autoritario y
represivo el régimen, mayor la
responsabilidad de sus
gobernantes por lo que ocurre en
sus tierras.
Está claro que en lugares donde
el aparato de control se
introduce por completo en las
vidas de los habitantes, y donde
el solo hecho de disentir es un
crimen punible con la muerte, no
es de esperar que las decisiones
de matar a otros pasen
desapercibidas a las
autoridades. Veremos algunos
ejemplos de esto en un punto que
viene al caso más adelante en
este trabajo.
Baste decir por ahora que de la
misma forma ha de ser medida
toda represión y muerte acaecida
en cualquier gobierno que
controle a la población
dictatorialmente, hacióndose así
responsable de todo lo que puede
o no hacer, para bien y para
mal. Pero no olvidemos que el
hecho de que pudiera haber otros
sistemas represores asesinos no
hace menos grave lo que sucede
en el caso de los países
sometidos a gobiernos
comunistas.
Cap�tulo 3
El mismo lobo, otros apellidos,
otras pieles
Comunismo y marxismo son lo
que usted quiera que sea.
Sióntase con la voluntad
para etiquetar países,
movimientos y regímenes de
�comunistasí
independientemente de sus
objetivos reales, ideología
adoptada, relaciones
diplomáticas, políticas
económicas o relaciones de
propiedad.
Los socialistas extremos gustan
de diferenciarse, acusóndose
unos a otros de �desviados�
cuando no concuerdan en algún
aspecto de su ideario
revolucionario, hasta llegar a
perpetrar verdaderas cacerías de
brujas dentro de los mismos
Partidos. De esta manera ha
habido divisiones en su seno
desde mucho antes ya de que el
comunismo bolchevique llegara al
poder en la Rusia de 1917.
Lo importante al tratar con
ideologías, una vez más lo
decimos, no es la etiqueta que
cada quien quiera ponerle a sus
pequeñas variantes. Poco
importa, a estos efectos, que
una facción piense que es mejor
crear una potencia comunista
antes de aplicarla en el
extranjero, y otros crean que es
preferible atacar el frente
internacional para fortalecer
así las políticas internas. Da
lo mismo, a estos efectos, si
unos se centran en el líder
local con sus inclinaciones
particulares o rinden culto a
otro histórico. Es
insignificante, en este sentido,
que unos deseen un estado
superpoderoso hasta alcanzar
finalmente la �utopiápopular� y
otros desean el descabezamiento
total desde un principio. O que
unos prefieran la masiva
industrialización y otros el
énfasis rural.
Las etiquetas no producen sino
confusión. Es como llamarse �democráticos�
cuando se mantiene un sistema
totalmente represor en donde el
pueblo no tiene ninguna
posibilidad de escoger a quien
quiere que le gobierne.
Para evitar este problema, es en
los principios básicos en donde
hay que concentrarse. �Hacia
dónde apunta determinado
régimen? �Lucha de clases,
abolición de la propiedad
privada, dictadura del
proletariado, reforma agraria,
colectivización, en definitiva
lo primordial del ideario
marxista? Si es así, es verdad
que tal vez el túrmino correcto
geopolíticamente no sea
�comunista� en todos los casos,
pero podemos decir que comparten
el mismo origen, mantienen una
base similar, utilizan
metodologías semejantes y llevan
hacia el mismo desastre.
Nos concentramos en el comunismo
como principal instigador y
propalador de estos errores, y
como el titiritero que ha movido
los hilos de muchos movimientos
con otros nombres y supuesta
divergencia de objetivos. Y una
vez atentos a la base, podemos
identificar las distintas
cabezas de la hidra, que
comparten el ponzo�oso tronco.
Es la peligrosa base ideológica
nacida ya en la revolución
francesa é tan alabada y copiada
por Trotsky, como base de la
revolución rusa de octubre en
ideas y métodos �, y luego
sostenida y aumentada por Marx y
Engels, la que debe preocupar al
lector, fuera del título que
cada uno de los personajes
quieran ponerle a las acciones y
movimientos revolucionarios
inspirados por ella. Sin olvidar
nunca, eso s�, que el comunismo
es el �actor� que representa más
claramente el papel que
denunciamos, como resultado de
la evolución de una p�sima idea,
que tanta muerte y horrores ha
suscitado en la historia humana,
como iremos probando a lo largo
de este trabajo.
Cap�tulo 4
�Asesinos?�Jamás! O cómo lavar
de sangre las manos
Si hubiese un conflicto en
el que se viesen envueltos
los comunistas, todos los
muertos y consecuencias
posteriores al
enfrentamiento serán culpa
de los comunistas. Tenga
cuidado al aplicar esto a la
Segunda Guerra Mundial.
Movimientos fascistas que
lucharon contra los
soviéticos o partisanos
comunistas fueron buenos,
pero trate de no alabar
abiertamente a la Alemania
nazi. Deje esto para
conversaciones particulares
si lo desea.
En una guerra hay dos formas de
definir culpables: los que la
iniciaron por causas injustas, y
los crímenes de guerra, aún si
fueron perpetrados con la �buena
intención� de solucionar el
conflicto.
La Segunda Guerra Mundial fue
iniciada por la ambición
imperialista (nunca mejor dicho)
cuyas intenciones comenzaron a
delinearse tomando forma y
fuerza con la repartición de
tierras entre la Alemania Nazi y
los comunistas soviéticos. La
cifra de muertos, por tanto,
corresponde en buena medida a
los movimientos que esos dos
poderes hicieron para producir
el horror que vendriáa
continuación.
Pero por otra parte hay crímenes
de guerra contra civiles
inocentes, y estos nómeros sin
duda han de ser compartidos por
todos los que los perpetraron.
La lucha contra la instauración
de los regímenes nazi y
comunista que tomaráan millones
de vida tanto en sus propias
tierras como en las que
invadieron sin duda era
necesaria, aun cuando
desgraciadamente en el caso
soviético no se pudo detener su
avance, y el inteligente
movimiento de aunarse en contra
del sanguinario nazismo permitió
a los comunistas quedar como los
�buenos� cuando sus políticas de
exterminio de la población eran
iguales a las que combatían mas
por intereses políticos y
estratégicos que por el �horror�
que les produjeran tales
crímenes.
Fueron los comunistas quienes
invadieron Polonia pocos días
después que los nazis,
reforzando por el este la ola de
terror que los polacos empezaban
a sufrir en manos de los
primeros desde el oeste. Fueron
también los comunistas quienes
obligaron a millones de hombres
de sus naciones subyugadas a ir
a la guerra y morir en su nombre
para destruir al enemigo que en
ese momento podía arrebatarle el
poderío no compartido que
deseaba tener en Europa. Fueron
también los soviéticos quienes
tras la guerra echaron
violentamente a toda persona
inocente de sus países anexados
por el solo hecho de pertenecer
a la etnia alemana aunque fuera
en una lejana ascendencia,
produciendo un �xodo forzado de
12 millones de personas, de las
cuales por las brutales
condiciones al menos murieron 2
millones, mientras otro tanto de
mujeres alemanas fueron violadas
repetidamente y muchas también
asesinadas por el Ejército Rojo
victorioso
.
Winston Churchill, entre muchos
otros, reconociála gravedad de
la situación en que seguiráa
Europa tras la caída de Hitler
gracias al �aliado� rojo. Ya en
el temprano 1920 habiádicho:
"Mi odio al bolchevismo y los
bolcheviques no está basado en
su tonto sistema económico o su
absurda doctrina de una igualdad
imposible. Surge debido al
terrorismo sangriento y
devastador que practican en cada
tierra que han quebrantado, y
sólo mediante el cual su régimen
criminal puede mantenerse"
.
Pero �quién habla hoy de todo
esto? El mundo se horroriza - y
con razón - por los crímenes
cometidos por los nazis, pero
mientras tanto ignora
flagrantemente los del mismo
tenor y mayor extensión
perpetrados por sus antiguos
socios comunistas.
Cap�tulo 5
��Quéión? �Yo? Yo no fui. Fue
�l.�
Usted decide lo que el
marxismo Árealmente
significa� y quiénes fueron
los verdaderos
representantes del
comunismo. Simule interés
por Trotski por perder, de
alguna manera, el poder en
manos de Stalin, aunque
usted lo odie también.
El comunismo ha sido
representado de una manera u
otra por todos sus líderes,
pudieran estos conservar el
poder más o menos tiempo, como
en el ejemplo citado de Trotsky
y Stalin. Lo cierto es que en el
caso del primero no dudamos un
momento al afirmar que de haber
adquirido el poder míximo,
habráa sido tan sanguinario como
su enemigo político. AI360 ha
realizado una investigación para
demostrar este punto
. Trotsky
estaba lejos de ser un simple �intelectual
idealista�, y en su posición
de comisario de guerra cometi�
muchos crímenes sin que le
temblara la mano ni flaqueara su
determinación. Defendi� el
terrorismo, aprobó fusilamientos
masivos, destruyó a todo el que
disintiera del ideario
comunista. En definitiva, fue
igualmente monstruoso, pero con
menos posibilidades de llevar a
cabo sus designios que la
contraparte.
Lo mismo se aplica al resto de
la dirigencia y cabecillas
revolucionarios. Si hablamos de
Mao, del Che Guevara, de Pol Pot,
de Ho Chi Min, Lenin, Tito,
Ceacescu, Bela Kun, Choibalsan,
Castro, Ortega, Mengistu, Macias
Ngema, Honecker, etc., todos han
seguido coherentemente el camino
de la represión violenta
extrema. Esto puede probarse
detalladamente si así se desea.
Cap�tulo 6
�Todo lo que se diga será usado
en su contra�
Hable constantemente de
George Orwell. Cite obras
como Rebelión en la Granja y
1984. No se preocupe por el
hecho de no haber pisado
nunca la URSS y los dos
libros serán mucho más
veraces.
Cuando la bibliografía que trata
un hecho es tan extensa como en
el caso de la crítica
fundamentada contra el
comunismo, es irrelevante si se
ha estado en la Unión Soviética
para poder conocer las
problemíticas de un régimen y
los crímenes cometidos allá. Si
así fuera, la geopolítica no
existiría exceptuando aquellas
obras cuyos autores estuvieron
en los lugares de los cuales
hablan y presenciaron
personalmente cada hecho que
relatan. De este modo tampoco
podráamos hacer ningún tipo de
revisión histúrica que nos
permitiera declarar como
err�neos y dañinos algunos pasos
que dio la humanidad, con sus
consiguientes consecuencias.
En tal caso, sería absolutamente
imposible hablar de los males
producidos por la Alemania Nazi
si no vivimos bajo su sistema, o
del fascismo italiano, y así por
delante, toda la largu�sima
serie de gobiernos, movimientos,
guerras y sucesos históricos y
actuales que no hemos
presenciado personalmente. �No
es eso absurdo? �O acaso los
autores de estos puntos han sido
testigos directos de todo lo que
critican?
Para poder hablar de un hecho es
necesario estar bien informados,
contrastando los datos
recibidos, verificando su
procedencia, estudiando las
posibles coincidencias y/o
contradicciones, etc., y esto
nos permitir� avalar o rechazar
una declaración, ya sea de algún
evento pasado como presente. Por
eso mismo es posible opinar con
buena base sobre la realidad de
lugares y sucesos que no se han
presenciado directamente.
Eso es lo que alguien como
Orwell hizo en su momento, muy
bien fundamentado en la
información catastr�fica que
saliáde atrás de la cortina de
hierro en el tiempo en que
escribió la obra citada, durante
la Segunda Guerra Mundial.
Como �l, otros autores
denunciaron a su manera lo que
veían que estaba ocurriendo.
Unos desde afuera, como es su
caso, otros desde adentro, como
en el caso de Solzhenitsyn por
citar a un autor conocido entre
muchos, y una miróada de
investigadores que durante y
después del período soviético se
han ocupado de averiguar y
verificar información confiable
� que no es precisamente la que
entregaba el gobierno en su
momento é para darla a conocer a
la desinformada población
exterior.
Sin duda los autores de los 40
puntos é y sus más leales
seguidores é buscar�n la forma
de desprestigiarlos a todos
ellos, asegurando que eran
saboteadores, enemigos del
pueblo, generadores de
desinformación, amigos de la CIA
(acusación omnipresente) o de
los intereses norteamericanos,
etc. Esto aplica indistintamente
a quien sea que descubriese, no
estuviera de acuerdo o quisiera
relatar lo que ocurri� bajo su
gobierno. Así actuaron en la
práctica sus �padres�,
persiguióndolos, incriminóndolos
y eliminóndolos siempre que
estuvo en su poder hacerlo.
Por lo demás, no es difícil
verificar la ferocidad de lo que
estaba ocurriendo al ver el
destino que tuvieron sus mismos
exponentes de mayor prominencia.
En la Unión Soviética, ya que
hablamos de ella, tenemos los
casos de Trotsky, Bujarin,
Rakovsky, Zinoviev, Radek, Rikov
y Beria, por nombrar solamente
un pu�ado de nombres de la misma
dirigencia que fueron primero
asesinos y luego asesinados por
el mismo sistema que habían
ayudado a crear, y que el
documento al que ahora
respondemos defiende sin ninguna
vergüenza.
Cap�tulo 7
�Genocidio? No. Sólo decenas de
millones de muertos
Cite nómeros de muertes
masivas sin tener en cuenta
la demografiáo la
coherencia. �Tres millones
de muertos por el hambre? �7
millones? �10 millones? �100
millones de muertos en
total? Usted no precisa
comparar su trabajo con
nadie, lo que es bueno, ya
que probablemente usted
tampoco comprob� dato
alguno.
La historia de la investigación
de cifras de víctimas de
diversas categorías bajo
regímenes totalitarios ha sido
dificultosa debido a que
normalmente estos gobiernos
ocultan la información,
negóndola, minimiz�ndola o
deformíndola. Por este motivo
hay varianza en los estimados de
nómeros para cada categoría
(muertos, encarcelados,
deportados, hambrunas, etc.).
Sin embargo, es basíndose
justamente tanto en la
estad�stica demográfica como en
testimonios fidedignos,
documentos desclasificados
después de la caída de tales
sistemas, información cruzada,
evidencia como tumbas colectivas
y otros datos históricos como se
han podido determinar con cierto
rango de error aceptable de qué
cantidades estamos hablando en
cada caso.
Uno de los pioneros en este
trabajo respecto a la Unión
Soviética en particular fue
Robert Conquest é quien
obviamente y como era de esperar
ha sufrido el desprestigio de
las izquierdas é seguido por
numerosos investigadores,
historiadores, compiladores y
testigos que dieron sus
estimados dentro de lo que se
podía extraer de territorios
totalmente sellados, en que la
gente no podía hablar, escapar
ni siempre eran registrados sus
sufrimientos. Oficialmente,
muchas víctimas no han figurado
en ninguna parte debido a
ejecuciones sumarias y
violencias de toda �ndole no
contabilizadas en ningún
registro. Por lo demás, muchos
otros registros que s�
existieron fueron destruidos
antes de la caída del régimen
dictatorial que los habiá
reunido.
Cuando la información disponible
es parcial por la represión,
silenciamiento y censura, se
utiliza una metodología
estad�stica mediante la cual se
llega a una aproximación
razonable, que involucra el
rango de estimados hasta lo que
es aceptable basíndose en toda
la información disponible, y se
define dentro de ese rango una
cifra prudente que refleja la
clave estad�stica buscada.
Se calculan entonces sub-estimados
bajos y altos para cada caso
dentro de lo más probable.
Evidentemente, las cifras se
encuentran muy probablemente
entre estas dos cantidades y por
ello suele sacarse un promedio
con la variable de error posible
entre menor y mayor.
Sin embargo, justamente por el
dedicado estudio de aplicados
investigadores hoy podemos tener
una idea bastante clara del
impacto que esos gobiernos
tuvieron sobre sus pueblos.
Personas como el mencionado
Conquest: Rummel, Pipes, Figes,
Solzhenitsyn, Adler, entre
muchos otros, han dedicado años
de su vida a un pormenorizado
esfuerzo por desentra�ar el
manto de silencio impuesto sobre
los países asolados por el
comunismo.
Lo que más importa a estos
efectos es que, como declaró la
Asamblea General de las Naciones
Unidas en 1948 "genocidio es
la negación del derecho de
existencia de grupos enteros de
seres humanos, como el homicidio
es la negación del derecho de
los seres humanos
individuales... Han ocurrido
muchas instancias de tales
crímenes de genocidio, cuando
grupos raciales, religiosos,
políticos y otros han sido
destruidos, enteramente o en
parte". Y este es el caso
que enfrentamos cuando hablamos
de los crímenes comunistas. Es
perfectamente factible detallar
las cifras y las razones por las
cuales se ha llegado a las
mismas en cada caso particular,
aún con sus varianzas que serán
declaradas pertinentemente si
así se requiere.
No podemos caer, sea cual sea la
cifra exacta de cada categoría
criminal é que s� sabemos por
los estudios lo elevada que fue
con total seguridad é en la
mentalidad genocida que
encuentra aceptable una cuota de
millones a los cuales considera
el precio para conseguir sus
objetivos. Y esto no debe
olvidarse.
Para refrescar su memoria,
leamos lo que decía Lenin:
�Ni un sólo problema de lucha de
clases jamás ha sido resuelto en
la historia excepto por la
violencia... La lucha de clases
no asumió esta forma
accidentalmente. Es la forma en
que las clases explotadas toman
todos los medios de poder en sus
propias manos para destruir
completamente a sus enemigos de
clase"
.
No es de extrañar, por tanto,
que consecuentemente una Orden
Bolchevique durante su gobierno
dijera: "Trabajadores, ha
llegado el tiempo en que deben
destruir a la burguesía, o ella
los destruirá a ustedes.
Prepárense para una embestida
contra el enemigo de la
revolución. Los pueblos deben
ser limpiados de su putrefacción
burguesa... todos aquellos que
son peligrosos a la causa de la
revolución deben ser
exterminados... De ahora en
adelante el himno de la clase
trabajadora será un himno de
odio y venganza".
Sin dedicarnos ahora a detallar
cifras como se hará en una
investigación especial al
respecto, leamos el
reconocimiento del comunista
Maksim Gorky acerca del punto
específico del hambre: "Asumo
que la mayor parte de los 35
millones afectados por la
hambruna morirán�
.
Y para quien se vea tentado de
creer que esta clase de
situaciones fueron causas
externas al comunismo, leamos lo
siguiente:
Lenin: "Destruyendo la
economía campesina y
llevando a los campesinos
del campo a la ciudad, la
hambruna crea un
proletariado. Además la
hambruna puede y debe ser un
factor progresivo no sólo
económicamente. Forzará a
los campesinos a reflexionar
en las bases del sistema
capitalista, destruirá la fe
en el zar y el zarismo y
consecuentemente en su
debido momento hará más
fácil la victoria de la
revolución...
Psicológicamente todo esto
habla de alimentar a los
hambrientos y así refleja
esencialmente el
sentimentalismo dulzón
habitual de nuestra
intelectualidad".
Mugabe (Zimbabwe): "El
poder absoluto es cuando un
hombre se muere de hambre y
tú eres el Único capaz de
darle comida".
Khatayevich (Ucrania):
"Una lucha despiadada está
ocurriendo entre el
campesinado y nuestro
régimen. Es una lucha a
muerte. Este año fue la
prueba de nuestra fuerza y
su resistencia. Tomé una
hambruna mostrarles quién es
el jefe aquí. Ha costado
millones de vidas, pero el
sistema de granjas
colectivas está aquí para
quedarse".
�Es necesario más para reconocer
la deliberación y gravedad de lo
sucedido? Podemos profundizarlo�
Cap�tulo 8
Libertad é la manera de la
izquierda
Todo aquel que estuvo preso
bajo un régimen comunista
probablemente era inocente
de cualquier crimen. Los
comunistas solo encerraban a
poetas inofensivos y
profetas políticos que
tenían un hermoso mensaje
para compartir con el mundo.
Los regímenes dictatoriales se
caracterizan, entre otras cosas,
por la destrucción de la
disidencia. Lo hacen a través de
diversos métodos, dependiendo
del nivel de violencia y poder
que tenga tal sistema. Pero la
consigna es clara: no se tolera
la más mínima divergencia con el
régimen.
Cuando además se agrega el
factor de la lucha de clases,
nos encontramos con un gobierno
capaz de perseguir estratos
sociales completos, considerados
enemigos del pueblo únicamente
por pertenecer a esa categoría.
Citando una vez más a un probado
comunista é y sea cual sea la
tendencia de los lectores deben
reconocerlo como fundador de la
Revolución Roja é mencionamos
ahora a Trotsky, quien
reconocería tan tempranamente
como era 1918, casi apenas
asumido el poder en Rusia y
cuando aún no era vencido en la
lucha de poder que sobrevendriá
tras la muerte de Lenin: "La
primera �época de la lucha contra
el sabotaje (los intelectuales)
consistía en destruir sin
misericordia las organizaciones
de los saboteadores. Eso fue
necesario, y por tanto correcto".
¿Cómo se mide quién merece tal
destrucción? Bajo el comunismo
es muy sencillo: todo el que no
concuerde y se someta 100% al
ideario del Partido es un
saboteador, y por tanto �es
correcto destruirlo sin
misericordia�, parafraseando
lo anterior.
Un caso particularmente
impactante fue el que ocurri� en
Camboya, donde la violencia ya
generalizada del gobierno
comunista se extendió
directamente a todo aquel que
hablase un idioma extranjero,
que supiera leer o escribir, o
que tuviese las manos suaves que
consideraron propias de un
intelectual, ya que no
realizaban trabajos pesados que
las volviesen callosas. En tal
caso no se encerraba a los
�culpables� sino que se los
asesinaba sofoc�ndolos con
bolsas pl�sticas: solución
sencilla y económica que
aplicaban incluso niños
comunistas.
Sin embargo, este horror no se
limita a aquel barb�rico
episodio, sino que se repiti�
sistemáticamente para doblegar a
la población y forzarla a pensar
de una sola manera. Cualquier
país en que se instaurara el
comunismo incluiría
invariablemente la destrucción
de la intelectualidad local en
general, y en particular a
aquellos contrarios al nuevo
régimen. Esto ocurri� una y otra
vez, en países como Rusia,
Afganistán, Alemania,
Bielorrusia, Bulgaria, China,
Estonia, Cuba, Etiopía, Georgia,
Hungría, Letonia, Kazajstán,
Laos, Polonia, Lituania,
Mongolia, y la lista sigue y
sigue.
Simplemente, el intelectual
tiene dos �defectos
imperdonables�: pertenecer a una
clase privilegiada en tanto no
hace trabajos pesados con uso de
su cuerpo, y tener la
preparación necesaria para
denunciar los abusos que ocurren
enfrente suyo. Podemos citar una
innumerable cantidad de casos
particulares de cada país
mencionado si la contraparte que
intenta defender este punto
ridiculizando la inocencia de
las víctimas así lo solicita.
Cap�tulo 9
Reducir hasta el absurdo
Todo lo que Stalin hizo o
dejó de hacer tenóa una
motivación siniestra oculta.
TODO.
Es probable que como cualquier
ser humano Joseph Stalin tuviera
alguna buena intención. Sin
duda, nadie es capaz de encarnar
el mal absoluto. Hitler, por
ejemplo, mejor� siquiera
temporalmente el problema del
desempleo en su país y con
conciencia ambientalista
protegi� a los animales con
algunas leyes. Esto, sin
embargo, no lo convierte en un
ejemplo a seguir y el mundo lo
reconoce hoy como un genocida
ante todo. Por lo tanto, está
claro que debe aplicarse el
mismo rigor a cualquiera que
haya causado los estragos que
los genocidas mencionados
produjeron a los pueblos bajo su
poder, independientemente de sus
�virtudes�, si las tienen.
Fueran cuales fuesen tales
buenas cualidades, no debemos
olvidar las propias palabras de
Stalin, dichas en el funeral de
su primera esposa durante su
juventud: �Esta criatura
abland� mi corazón de piedra.
Ella murió y con ella murieron
mis Últimos sentimientos c�lidos
por la humanidad"
.
Cap�tulo
10
La pobre Primera Gran Víctima
Manteniendo el espíritu de
la regla nó9, recuerde que
Stalin era un ser
omnipotente, tal vez la
encarnación del dios hindú
Vishnu, que tenóa plena
consciencia de todo lo que
ocurriáen la Unión
Soviética y un control total
sobre todo lo acontecido
entre 1924 y 1953. Todo lo
que ocurri� en esta �época
era a voluntad de Stalin.
�ste conociálos detalles
exactos de todos los sucesos
criminales de su tiempo y
debido a su crueldad sin
límites, mandó fusilar
millares de personas
inocentes sin humanidad
alguna, independientemente
de donde estaban o de sus
posiciones en vida. Siendo
omnipotente, no era
dependiente de informaciones
pasadas para él por decenas
de millares de subordinados.
Stalin era la mente detr�s de lo
que ocurr�a, pero estaba lejos
de estar solo. Como resulta
evidente en una tierra de
semejantes proporciones como las
que alcanzó la Unión Soviética,
hacen falta muchas manos,
voluntades y responsabilidades
para llegar a lo que sucedió. Y
por lo demás no es preciso ni
�til culpar del Terror a un solo
hombre considerando que los
asesinatos sistemáticos
comenzaron poco después de que
Lenin tomó el poder en 1917 y
nunca se detuvo hasta la muerte
de Stalin, con unos cuantos
episodios posteriores graves
también.
Se trataba de un verdadero
sistema social basado en el
derramamiento de sangre, que se
"justificaba" con el sufrimiento
ahora para tener é supuestamente
� la felicidad después. Pero es
cierto que el Terror no fue sólo
una consecuencia de la
monstruosidad de Stalin, aunque
s� se expandió y aceler� por su
arrollador carácter malicioso.
"El mayor placer", diría
a Kamenev antes de acabar
también con �l, "es marcar al
enemigo de uno, prepararlo todo,
vengarse uno mismo a fondo y
después irse a dormir".
Está claro que el terror no
habráa sido igual sin Stalin,
aunque hubo miles de oficiales
que ordenaron o perpetraron los
asesinatos. E incluso muchos de
ellos sin duda asesinaron con
entusiasmo, dedicación y casi
podráa decirse que alegremente a
muchos más de los que les habían
pedido. Como también es verdad
que ninguno de ellos jamás fue
juzgado por esos crímenes,
mientras otras personas eran
condenadas por causas mucho
�menores� si no eran ya
directamente inocentes.
Era sorprendente la apertura de
Stalin con este c�rculo del que
hablamos en cuanto a la meta de
"acabar" con todos los Enemigos.
�l comparaba su Terror a la
masacre de los boyardos por
parte de Iv�n el Terrible.
��Quéien recordara toda esta
chusma en diez o veinte años de
tiempo? Nadie. �Quéien recuerda
ahora a los boyardos de los que
se ocupó Iv�n el Terrible?
Nadie... El pueblo tiene que
saber que se estaba deshaciendo
de todos sus enemigos. Al final,
todos ellos tuvieron lo que
merecían".
Y más tarde añadiría a Mikoyan:
"Iv�n mató demasiados pocos
boyardos. Deberiáhaberlos
matado a todos, para crear un
estado fuerte".
El Partido, con Stalin a la
cabeza, determinaba una cuota de
víctimas para conseguir el
objetivo de mantener
aterrorizada a la población de
cada zona. Esto se ve en los
numerosos documentos
(actualmente desclasificados)
que atestiguan las órdenes
emitidas hacia el NKVD con este
fin. Por tanto, era voluntad del
gobierno que esto sucediera, y
no escapaba a su control é capaz
de perseguir y encarcelar a una
persona por manchar
involuntariamente una fotografiá
de Stalin en el diario é la
mortandad que se estaba
suscitando.
De esta manera, mientras las
regiones llenaban sus cuotas sin
nombres, Stalin también se
dedicaba a acabar con miles de
los que conociábien. En ese
tiempo el "camarada" Yezhov
visitú a Stalin a diario, y
dentro de apenas un año y medio,
5 miembros de 15 del Politburó, 98
miembros de 139 del Comité
Central y 1.108 delegados de los
1966 del Decimoséptimo Congreso
habían sido arrestados. Yezhov
en ese entonces expidió 383
listas de nombres é que fueron
conocidas como '�lbumes' porque
contenían fotografías y breves
biograf�as de las victimas
sugeridas é y proponóa:
"Solicito sanción para
condenarlos a todos bajo la
Primera Categoría", es
decir: muerte.
La mayor parte de aquellas
listas de muerte estaban
firmadas por Stalin, Molotov,
Kaganovich y Voroshilov, y hubo
por supuesto otras que también
estaban firmadas por Zhdanov y
Mikoyan. Algunos días, por
ejemplo el 12 de noviembre de
1938, Stalin y Molotov firmaron
3.167 ejecuciones. Molotov
admitiría después: "Yo firmó
la mayoría de las listas de
arresto. Debatúamos y tomóbamos
una decisión. La prisa gobernaba
el día. �Podíamos atender todos
los detalles?... A veces se
agarraba gente inocente.
Obviamente uno o dos cada día
eran atrapados por error, pero
el resto era correcto".
�Era �correcto�? Más allá del
horror de la afirmación, tal
�corrección� en un juicio
determinado tan apuradamente
como se reconoce es un punto que
en verdad habráa que estudiar a
fondo.
Y de esta misma forma los recién
mencionado ordenaron
directamente las muertes de
39.000 personas a través de
estas listas. Al final Stalin
mismo confesar�a: "Estoy
acabado, no conf�o en nadie, ni
siquiera en mí mismo".
Pero sigamos viendo ejemplos de
la violencia desatada durante el
Terror. El 5 de julio de 1937 el
Politburó ordenariáal NKVD
"confinar en campos por 5 a 8
años a todas las esposas de
traidores condenados", y
tomar bajo la �protección� del
Estado a los niños menores de 15
años: inmediatamente 18.000
esposas y 25.000 niños fueron
llevados a tales destinos. Pero
aún esto no fue suficiente y el
15 de agosto, Yezhov decretó que
los niños entre uno y tres años
debían ser confinados en
orfanatos pero los niños
"socialmente peligrosos"
entre cuatro y quince (�!)
podían ser encarcelados
"dependiendo del grado de
peligro". De esta manera,
casi un millón de esos niños
fueron criados así y la mayoría
no pudo volver a ver a sus
madres por veinte años.
No cabe duda de que Stalin el
motor de esa maquinaria de
muerte. "Cuanto más afilados
los dientes, mejor",
escribió el 7 de mayo de 1937 en
respuesta a uno de sus asesinos
que se quej� de que no habiá
"perdido sus dientes" pero
se hallaba aturdido con lo que
estaba ocurriendo. Y esta es
solo una de las muchas notas que
aparecieron en los archivos
finalmente abiertos y que
muestran no solo las órdenes
burocráticas de Stalin sino su
involucramiento personal para
alentar incluso a oficiales de
menor rango para que acabaran a
sus camaradas. Los dientes, al
parecer, nunca estaban
suficientemente afilados.
Para llevar a cabo los crímenes
con el permiso oficial, cuando
se saliáde la norma de las
cuotas se enviaban solicitudes o
confirmaciones de "tarea
cumplida" a la oficina de Stalin,
que de esta forma era
bombardeada a diario con notas
de ejecución de las regiones,
aparte de las matanzas masivas
especiales: una túpica
notificación del 21 de octubre
de 1937, por ejemplo, lista 11
ejecutados en Saratov, 8 en
Lenigrado y después otros 12,
luego 6 en Minsk y más tarde
otros 5... un total de 82. Hay
cientos de listas semejantes,
dirigidas a Stalin y Molotov.
El culto a la personalidad de
Stalin era tan penetrante en el
país que "La palabra de
Stalin era la ley", como
dijo después Khrushchev. "El
no podía equivocarse. Stalin
podía verlo todo claramente".
Mikoyan pens� que ese mismo
culto era la razón por la cual
nadie podía desafiarlo. Pero las
políticas de terror sin duda no
eran sólo su voluntad. él puede
haber inspirado mucho de
aquello, pero era el Partido el
que constantemente le urgiáa
purgar más enemigos.
Pronto las regiones mataban a
muchos, muy rápido. Khrushchev,
entonces líder de Moscú, ordenó
por su parte el asesinato de
55.741 oficiales, cumpliendo así
sobradamente la cuota del
Politburó de 50.000. El 10 de
julio de 1937 le escribió a
Stalin para pedirle fusilar
2.000 ex-kulaks para completar
la cuota. El archivo del NKVD
muestra muchos documentos
proponiendo arrestos. Para la
primavera de 1938, habiá
supervisado el arresto de 35 de
los 38 provinciales y
secretarios de ciudad, lo cual
da una idea de esta fiebre.
Desde que fue ubicado en Moscú,
llevaría listas de muerte
directamente a Stalin y Molotov.
"�No pueden haber tantos!",
exclamí Stalin en ese momento.
"De hecho hay más",
replico Khrushchev, según cuenta
Molotov. "No puede imaginar
cu�ntos hay". Con este
entusiasmo, la ciudad de
Stalinabad (Askabad) recibió la
cuota de 6.277 para ser
fusilados, pero terminaron
ejecutando 13.259.
Los jefes regionales
seleccionaban a las víctimas,
encontrando irresistible é de
paso é destruir a sus oponentes
y preservar a sus amigos.
Zhdanov era un entusiasta
creyente de que los Trotskistas
habían infiltrado Leningrado, y
supervisariáel arresto de
68.000 personas en esa ciudad.
Para Beria la cuota inicial fue
de 268.950 arrestos y 75.950
ejecuciones. Esta cantidad luego
aumentariámás aún. 10% del
Partido Georgiano,
particularmente bien conocido
por Stalin, sería asesinado. Una
vez más, esto son sólo algunos
ejemplos.
Para terminar por ahora este
punto, hay que considerar que en
un lugar donde la gente vivía
bajo total represión, donde
cualquier argumento servía para
ser arrestado y asesinado
(incluyendo cumplir con cuotas
como hemos dicho) y aún si se
formaba parte del Partido,
habían ciertas libertades para
cumplir las órdenes pero no se
podía hacer lo que cada cual
quisiera salióndose de la
normativa vigente. Existúa s� la
iniciativa personal de las
dirigencias locales, pero guiada
y avalada por el gobierno.
Stalin no necesitaba
determinarlo absolutamente todo,
pero junto al Partido creó un
aparato de poder y miedo que lo
hacía en su lugar.
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