Investigación de atrocidades
�lvaro Jos� Baldiz�n Aviles
fue jefe del Departamento de
Investigación del
Directorado para Asuntos
Internos del Ministerio
Nicarag�ense del Interior.
El Departamento de Estado
norteamericano lo ha
descrito como el "desertor
más valioso de Nicaragua",
un "tesoro de información
detallada" sobre la forma en
que el gobierno comunista de
Nicaragua trabajaba, y "el
experto mundial en este
informe sobre derechos
humanos". El 1 de julio de
1985 vade� el Río Coco hacia
Honduras y pidió asilo
político a los americanos.
Tras sus investigaciones,
Baldiz�n ha resumido al
régimen Sandinista como
"sangriento y corrupto".
�l quiso desertar por largo
tiempo, pero tuvo que
esperar hasta que una
investigación lo llevó cerca
de la frontera,
permitióndole salir. Un año
antes habiátratado de irse
de su trabajo de
investigaciones de
atrocidades y le habían
dicho que su conocimiento
era tan sensible que no era
posible. Si se iba, tendráa
que ir a un campo de
detención militar, le
dijeron. Hacia el final
temía por su vida, pensando
que era posible que lo
asesinaran para asegurar su
silencio.
Baldiz�n creci� como
adolescente bajo la
dictadura de Anastasio
Somoza. Dej� la escuela
diurna a los 16 años y
trabajó como conductor para
una compa�iáde caños
plisticos en Managua,
mientras continuaba sus
estudios en la escuela
nocturna. Manejaba una
furgoneta Volkswagen blanca
y llevaba caños plisticos a
toda Nicaragua. Entre los
caños escondía armas y
municiones como mensajero de
las fuerzas sandinistas.
Lleg� la revolución y a la
asunción del poder de los
Sandinistas, Baldiz�n se
uni� a la nueva fuerza de la
policía. Dijo: "Me unó a
la policía Sandinista con
una visión romíntica.
Esperaba participar en la
creación de un tipo
diferente de policía, uno
que estaría caracterizado
por principios
humanitarios".
Ascendi� rápidamente al
puesto de Jefe de Policía en
una pequeiáestación
policial, nro. 15, en la
Ciudad Sandino, en las
afueras de Managua. En
septiembre de 1980 fue
escogido para ir a la Unión
Soviética para un
entrenamiento policial de un
año, que tuvo en Volgogrado.
A su regreso le dieron
rápidas promociones y en
abril de 1982 el
extremadamente sensible
trabajo de Investigador
Especial en el Ministerio
del Interior.
El gobierno Únicarag�ense
creó una comisión especial
de investigaciones dentro
del Ministerio del Interior
como parte de un esquema
para manejar las críticas de
su registro de derechos
humanos. Estas venóan
principalmente a través de
la Comisión Interamericana
sobre Derechos Humanos, que
estaba pidiendo
explicaciones al gobierno
Sandinista por cientos de
personas desaparecidas y las
muertes de oponentes
políticos.
Baldiz�n recibió el trabajo
de investigar todas las
quejas de atrocidades y la
autoridad por el ministro
del interior, Tomés Borge,
para ver los registros de
todos los funcionarios y
tomar información de
testigos y participantes.
Tenía una copia de una carta
"A quien corresponda" con el
sello del Ministerio y la
firma del ministro, en la
cual él "ordena a
autoridades civiles y
militares presentar toda la
colaboración necesaria que
el Camarada Subteniente
Baldiz�n solicite". Eso
significaba que era un
subordinado directo del
ministro.
Su trabajo era investigar
objetivamente las
atrocidades e informar de
todos los hechos a Borge.
Otra unidad del
departamento, llamada
Comisión T�cÚnica, escribiría
un informe público muy
distinto si era necesario
blanquear algo.
Asesinatos 1979-81
Algunos de los primeros
casos que la oficina de
Baldiz�n tuvo que investigar
tenían que ver con
asesinatos que se reportú
que habían ocurrido poco
después de que los
Sandinistas tomaran el poder
en julio de 1979.
Entre julio de 1979 y marzo
de 1980, más de 80 oponentes
del nuevo régimen Sandinista
fueron capturados y
asesinados en la zona
Granada de Nicaragua bajo la
autoridad personal del
Comandante FSLN Reinerio
Ordo�ez Padilla. Cuando los
familiares de las personas
desaparecidas se quejaron
ante la oficina del fiscal
militar en Managua, Ordo�ez
fue arrestado y llevado a
Managua.
Nunca se le llevó a juicio,
a pesar de la extensa
evidencia en su contra, y
fue liberado 15 días después
por orden del Capitún
Montealegre. Aquíl era el
fiscal militar en ese
entonces, y siguió
instrucciones del
Directorado Nacional del
FSLN. El partido excusó las
acciones de Ordo�ez diciendo
que estaba sufriendo
psicosis debido a su
destacado desempe�o durante
las victorias en Masaya y
Jinotepe durante la
revolución.
Los inspectores en la
oficina de Baldiz�n
revisaron la ficha del
fiscal en este caso en 1983
y encontraron que contenía
más de 150 páginas de
evidencia s�lida contra
Ordo�ez. Es más, Ordo�ez con
frecuencia hablaba sobre sus
acciones en Granada y decía
que él personalmente mató
gente con su rifle
automótico.
La Comisión Permanente
independiente para Derechos
Humanos también investig�
este caso y su informe
verifica lo que Baldiz�n ha
reportado.
Plan contra asilados
En 1981, el DGSE, bajo
órdenes de Borge, prepar� un
plan para asesinar a un
grupo de Únicarag�enses que
habían pedido asilo en la
embajada guatemalteca. Los
asilados eran antiguo
personal de la Guardia
Nacional Únicarag�ense y del
gobierno, que habían vivido
en la embajada desde la toma
Sandinista en julio de 1979,
y a quienes el gobierno
habiárehusado entregar
papeles de salvoconducto
para que pudieran dejar el
país.
El DGSE puso un asilado
falso en la Embajada
guatemalteca que dijo que
amigos suyos que lo
visitaron en la embajada en
realidad eran
contra-revolucionarios que
preparaban un plan de escape
para �l. El falso asilado
invitú a otros asilados a
unórsele y algunos
aceptaron.
El DGSE infiltrado y los
asilados que habiáenga�ado
dejaron la embajada trepando
una muralla. Fueron a un
rancho en la falda de las
montañas cercanas a Managua
donde fueron capturados y
asesinados por miembros del
Departamento F-1 bajo la
orden del Teniente Ra�l
Castro Gonz�les, jefe del
departamento.
Castro habiáplanificado la
operación en conjunto con
oficiales del Departamento
F-2 que monitoreaban los
establecimientos
diplomáticos y el personal.
Falsa clemencia
A mediados de 1981, ocho
prisioneros en la
PenitenciariáZona Franca
desarmaron a tres guardias
de prisión e iniciaron un
levantamiento en uno de los
edificios de la prisión.
Despu�s de un intercambio de
disparos entre los guardias
y los prisioneros por varias
horas, Borge dijo a los
prisioneros que entregaran
sus armas y se rindieran
prometióndoles que sus vidas
no estarían en peligro. Tan
pronto como los prisioneros
regresaron a sus celdas,
Borge ordenó la ejecución de
los ocho que comenzaron el
amotinamiento. El Teniente
Ra�l Castro Gonz�les del
DGSE llevó a los ocho
hombres detr�s de uno de los
bloques de prisión y los
ametrallá mientras Borge y
Humberto Ortega Saavedra, el
Ministro de Defensa,
observaban.
Más tarde, el Ministerio del
Interior publicó un
comuÚnicado oficial en que
reportaban que los
prisioneros habían muerto en
la lucha durante el
levantamiento
El incidente descrito
ilustra una práctica común
de los Sandinistas en que
arrestaban a una cantidad de
personas y luego, tras la
interrogación - con
frecuente uso de tortura -
separaban a aquellos de los
detenidos que tenían más
potencial de liderazgo y los
mataban. Los restantes, sin
saber nada del destino del
grupo asesinado, eran
enviados a prisión. Si los
Sandinistas después recibían
muchas preguntas del IACHR
sobre las personas que
habían desaparecido, el
gobierno ubicaba a aquellos
que seguían en prisión para
mostrar que todavía estaban
vivos. Los funcionarios de
gobierno negaban que los
capturados hubieran muerto,
o alegaban que habían muerto
en combate o se habían unido
a los Contras.
Reglas concernientes a
medidas especiales
Inmediatamente después de la
toma de 1979 y hasta fines
de 1981, los asesinatos de
oponentes políticos del
régimen Sandinista habían
sido realizados
caprichosamente. A fines de
1981, el Ministro del
Interior Tomés Borge firmó
una orden secreta que
estandarizaba la aplicación
de "medidas especiales", es
decir, la ejecución ilegal
de enemigos políticos del
régimen Sandinista.
Hay solo una copia de este
documento, que está
clasificado como "Secreto de
Estado" y titulado: "La
estandarización de la
aplicación de Medidas
Especiales contra elementos
del enemigo potencial y
criminal potencial a través
del territorio nacional".
En los primeros días de la
Revolución muchos servidores
del Estado encontraron
aceptable que hubiese
muertes �incidentales�, pero
con el paso del tiempo se
crearon una serie de reglas
llamadas "Reglas
concernientes a medidas
especiales".
La realidad es que "medidas
especiales" - explicó
Baldiz�n - era el túrmino
oficial usado en Nicaragua
para describir la tortura y
los asesinatos, sin cargos o
juicio, de personas juzgadas
como oponentes de la
revolución. El Ministerio
del Interior sostenóa que
las Reglas indicaban que las
"medidas especiales" debían
ser autoridades por orden
directa del Ministro Tomas
Borge y su primer
Viceministro, Lu�s Carrión
Cruz.
El asesinato de oponentes
políticos primero debía
proponerse al Ministro o su
sustituto por al menos una
de 11 personas: el Jefe de
Policía, el Jefe de
Seguridad del Estado y nueve
Jefes regionales de la
Policía Secreta.
"Hay asesinatos autorizados
y asesinatos no autorizados
bajo "Medidas especiales",
dijo Baldiz�n. En el caso
de asesinatos no
autorizados, los
perpetradores "sólo reciben
una carta" e invariablemente
quedan sin castigo. Las
medidas especiales aplican a
oponentes políticos u
oponentes potenciales y no
están vinculadas a las
muertes de rebeldes Contras
actualmente involucrados en
combate con el ejército
Sandinista".
Nadie llevaba una cuenta
exacta de los asesinatos
políticos cometidos bajo
�medidas especiales�. El
estimado de Baldiz�n basado
en su propia experiencia era
de 2.000. Y agregó que
�el Ministro del Interior
Borge autorizó tantos
asesinatos políticos que no
podráa recordarlos y tiene
que preguntar si los ha
aprobado. Los asesinatos no
autorizados fueron también
frecuentes�. Baldiz�n
dijo entonces que lo mejor
que podráa hacer era
describir algunos ejemplos
de asesinatos políticos que
investig� personalmente.
Signos de protesta notados
por el Ministerio del
Interior
Ramín Eberto Torrentes
Molina, de 20 años,
estudiante universitario en
el pueblo de Chinandego, se
hizo conocido para el
Ministerio Sandinista del
Interior como un creador de
eslóganes de protesta en las
paredes. Pintaba graffitis
como "Eden vuelve" (que se
refería a Ed�n Pastora, el
líder Contra), y otros
carteles pidiendo libertad
para prisioneros políticos.
El Jefe de la Segunda Región
del Ministerio, el
Comandante David Blanco
Nu�ez, propuso que Torrentes
fuese sometido a "medidas
especiales", y fue aprobado
por el Viceministro Lu�s
Carrión.
La policía secreta
Sandinista arrestá a
Torrentes en diciembre de
1982, lo quemí con
cigarrillos, lo dejó sin
comida ni agua en una celda
diminuta por tres días,
luego lo llevó a una
carretera campestre y lo
asesinó. La versión oficial
dijo que Torrentes fue
disparado mientras trataba
de escaparse de la
detención. Baldiz�n declaró
que cuando miró la ficha
oficial sobre Torrentes en
el Departamento, alguien
habiáescrito encima: "Caso
cerrado, se han tomado
Medidas especiales".
�l usó sus poderes de
investigación para buscar y
hablar con los dos
funcionarios que mataron a
Torrentes. Eran un policía
secreto llamado Vanegas (los
otros nombres los olvid�) y
un funcionario de
contrainteligencia, Jos�
MariáBenavides. Baldiz�n
grab� lo que dijeron cuando
le contaron que ataron las
manos de Torrentes tras su
espalda y le dijeron que se
alejara caminando.
Vanegas lo derrib� con un
rifle Galil y Benavides lo
remató con tres tiros de una
Colt .45. El asesinato habiá
sido adecuadamente propuesto
y aprobado por el
Viceministro del Interior
Carrión, y era uno de los
casos que Carrión olvid� que
habiáaprobado, aunque
después lo recordaráa cuando
le dijeron los detalles.
Muertes investigadas de dos
comerciantes
Baldiz�n también investig�
las muertes de una pareja de
comerciantes, Guillermo
Lorio, de 45 años y su
esposa Jamilette Sequira, de
37, en un pueblo de San
Miguelito en julio de 1983.
Eran ciudadanos leales en la
mayoría de los aspectos.
Participaron, por ejemplo,
en los programas "Vigilancia
del vecindario" del gobierno
comunista pero llamaron la
atención de la policía
secreta porque hablaron
entre amigos contra la
militarización del país.
También eran miembros de la
organización misional de la
Iglesia católica llamada "La
Palabra".
El jefe de la Cuarta Región
Militar, Sa�l �lvarez, dijo
a Baldiz�n que la pareja
habiásido arrestada
alrededor de medianoche del
19 de julio de 1983. El
arresto causó conmoción
porque los niños de los
Lorio fueron despertados y
gritaron y lloraron mientras
sus padres eran arrastrados
afuera.
Juan Luz, un hombre que
simplemente pasaba por allá,
intervino para tratar de
detener el arresto y fue
disparado a muerte. Los
Lorio fueron llevados a
cinco kilómetros de
distancia, pateados y
apuñalados con bayonetas. La
esposa fue violada con
bayonetas a la 1 AM de la
mañana del 20 de julio de
1983, junto a la carretera a
Los Pantanos cerca de
Chantales, relatú Baldiz�n.
Fue dejada por muerta esa
noche, pero los dos asesinos
- un oficial de Seguridad
del Estado, Logo Marenco y
un teniente de las Tropas
Especiales, V�ctor Romero -
regresaron a la mañana
siguiente para encontrar que
la mujer estaba gravemente
herida pero seguía viva y
estaba de rodillas rezando.
En ese momento la remataron.
Los dos cuerpos fueron
enterrados allá al lado del
camino.
Baldiz�n contú: "Yo
estaba a cargo de esta
investigación. El 30 de
julio tuve que cavar
personalmente y sacar los
cuerpos. Tuvo uno de los
efectos más profundos en mí
cuando escuch� la historia
completa".
Los asesinos fueron
sometidos a un juicio
secreto pero los perdonaron,
dijo Baldiz�n, y no se tomó
ninguna acción contra el
comandante de la Región
Militar que ordenó las
muertes, aunque nunca fue
"autorizado" como requerían
las Reglas concernientes a
medidas especiales.
Respecto a la muerte de
Miskitos
En el verano de 1982,
Baldiz�n estuvo a cargo de
una investigación de 150
muertes de Miskitos en
Matagalpa, Jinotega y Nueva
Segovia. "Esto produjo
los efectos más fuertes en
mí", dijo. Describió
como el Subcomandante Javier
L�pez de la Sexta Región
Militar habiásido
responsable por muchos de
esos asesinatos masivos.
"El patr�n para ellos era
escoger a los más fuertes de
los indios para matarlos.
Decían que eran "sospechosos
de ayudar a los Contras" o
los llamaban "enemigos
potenciales de la
revolución". Los tomaban en
grupos, siempre grupos de
10, 12 o 13 y les
disparaban".
�l documentú el caso con
declaraciones juradas de
soldados y otros testigos e
hizo un informe para el
Ministerio de 100 páginas.
Entonces acudi� a una
reunión en el Ministerio
donde los funcionarios
fueron alentados a pensar en
historias que explicaran las
desapariciones diciendo que
los sacrificados se habían
unido a los Contras, o huido
a Honduras, etc. Baldiz�n
dijo que encontró al régimen
cada vez más "repulsivo".
V�nculos al tráfico de
drogas
La oficina de Baldiz�n
recibió un informe a
mediados de 1984
relacionando al Ministro del
Interior Borge con tráfico
de cocaúna. Durante una
fiesta en su casa, Jorge
Avequeira, un chileno que
vivía en Nicaragua, escuch�
de David Miranda, otro
chileno y Teniente Segundo
en la policía Únicarag�ense,
que Tomés Borge estaba
involucrado en contrabando
de cocaúna desde Colombia a
Estados Unidos vía
Nicaragua.
La oficina de Borge dio
instrucciones a Baldiz�n
para que investigara esto
con un compromiso de Secreto
de Estado. Baldiz�n pens�
que era un error, porque no
podía creer que el gobierno
estuviese involucrado en
narcotráfico, y preguntú a
la jefa de su oficina,
Capitana Charlotte Baltodano
Egener, si no debería
investigar una calumnia
contra el Ministro.
Baltodano dijo que la
oficina no habráa recibido
el informe porque el hecho
de que Borge habiá
involucrado al gobierno en
narcotráfico sólo era
conocido en el Ministerio
por Borge, su asistente, los
Jefes de Policía y Seguridad
del Estado y ella. Fuera del
Ministerio sólo era sabido
por miembros del Directorado
Nacional FSLN.
Baltodano informí el
intercambio que tuvo con
Baldiz�n a Borge que
entonces ordenó a Baldiz�n
dar una explicación oficial
de por qué el Ministerio
estaba involucrado en
narcotráfico.
Baltodano dijo a Baldiz�n
que Borge habiáhecho
contacto con traficantes de
cocaúna colombianos a través
del Capitún Paul Atha, el
director de "Inversiones H y
M", una dependencia del MINT
controlada por Borge, que
manejaba actividades de
negocios en Nicaragua y el
extranjero para obtener
dólares americanos.
Baltodano le dijo que el
gobierno suministraba los
tráficos de cocaúna con
aviones Aero Commander y
Navajo y acceso al
aeropuerto Montelimar como
estación de combustible
entre Colombia y los Estados
Unidos. Dijo también que el
Ministerio se habiá
involucrado en tráfico de
drogas para obtener dinero
que les permitiera montar
operaciones clandestinas por
Inteligencia y el
Departamento de Seguridad
del Estado fuera de
Nicaragua.
La oficina después recibió
una orden de la oficina del
Ministro contrarrestando la
instrucción de investigar la
fuga de información, y unos
pocos días más tarde el
Capitún Franco Montealegre,
el asistente personal de
Borge, dijo a Baldiz�n que
si recibía alguna nueva
información sobre tráfico de
cocaúna en el futuro, debía
entregarla al Ministro sin
investigación.
En 1982, se expidió una
directiva del MINT que decía
que toda la cocaúna, metales
preciosos y dólares
americanos recuperados
durante operaciones MINT
debían ser enviados a la
oficina de Tomés Borge. Los
procedimientos para la venta
de estos elementos serían
usados para ayudar a
financiar actividades
internacionales del MINT.
Baldiz�n dijo que como
resultado de esta orden, no
hubo ningún juicio por
posesión de cocaúna porque
tampoco subsisti� ninguna
evidencia.
Uso de criminales
Tras la victoria de las
fuerzas Sandinistas en julio
de 1979, el FSLN estableció
la Policía Sandinista e
incorporó en sus rangos a
numerosos antiguos
criminales porque habían
luchado con los Sandinistas
contra el gobierno de
Anastasio Somoza.
Muchos recibieron puestos en
el Departamento de
Investigaciones Criminales
(DIC) porque se asumió que
conocían el campo criminal
mejor que nadie más. Como
resultado, posiciones clave
en el Departamento fueron
ocupadas por personas que
antes estaban involucradas
en los mismos crímenes que
ahora tenían que investigar.
La presencia de esos
elementos criminales en la
policía tuvieron los
siguientes efectos:
- Parte de la marihuana y
otras drogas confiscadas por
esos criminales era
revendida para enriquecerlos
y en parte consumida por
ellos.
- Algunas de las drogas
confiscadas por la policía
eran enviadas al Directorado
General de Seguridad del
Estado (DGSE) donde eran
consumidas por algunos de
los jefes o usadas en
actividades operacionales,
incluyendo cargarlas a
personas inocentes que el
DGSE pretendía comprometer.
La cocaúna confiscada era
enviada directamente a la
oficina de Borge que la
usaba para propósitos
comerciales.
- Las redes de informantes
de la policía secreta tenían
una función dual: informaban
a la policía sobre
individuos que usaban o
vendían drogas y también
revendían drogas confiscadas
por la policía. Así, tenían
una influencia significativa
en el mercado de drogas
local, en algunos casos
controlando y manej�ndolas
como un monopolio.
- La mayoría de los jefes de
unidades de la policía
habían amueblado sus casas
con objetos robados, en
contraste con los jefes de
otras oficinas del
Ministerio del Interior, que
amueblaron sus casas con
artículos confiscados por el
gobierno Sandinista.
El Departamento F-6
(T�cÚnicas especializadas) de
Seguridad del Estado (DGSE)
tenóa como misión el
suministro de apoyo túcnico
para actividades
operacionales ejecutadas por
otros departamentos del
directorado. Buena parte de
esa actividad consistía en
vigilancia de movimientos y
actividades de personas
sospechosas de oposición al
régimen Sandinista.
Para realizar esta misión,
el Departamento F-6 hacía
uso extensivo de un grupo de
criminales comunes
reclutados debido a sus
habilidades túcÚnicas
especiales. Esto incluía
robo armado, hurto,
violación de cajas fuertes,
robo de automóviles y la
neutralización de perros de
vigilancia. Muchos de los
criminales fueron reclutados
mientras estaban en prisión.
El grupo de criminales
dentro del Departamento F-6
era usado principalmente
para:
- Robar autos, especialmente
taxis, para usarlos en
operaciones DGSE tales como
detención clandestina y
forzada de sospechosos. Tras
el uso operacional, esos
vehículos solían ser
pintados de un color
diferente e incorporados en
la flota del directorado o
en ocasiones eran
reutilizados por piezas y
partes.
- Incursiones clandestinas
nocturnas a casas de
oponentes del régimen
Sandinista para cargar
"evidencia" de actividad
anti-gubernamental como
armas, drogas, explosivos,
etc., o para obtener
documentos, valores, etc.
- Ingresos clandestinos a
casas de oponentes del
régimen para instalar
micr�fonos y/o cámaras
fotográficas o filmadoras.
Se permitía a estos
criminales operar también
por su cuenta en su campo
escogido con protección del
DGSE y, si eran arrestados
por la policía, eran
rápidamente liberados por
órdenes del Jefe del DGSE
Lenin Cerna.
Desde la segunda mitad de
1982, el Capitún Ra�l Cord�n
Mirince, cabeza del Sistema
Nacional Penitenciario (SNP)
del Ministerio del Interior,
patrocinó y presidi� una
corrupción generalizada y
abusos de los derechos
humanos en todos los niveles
del SNP. Las investigaciones
de esta situación fueron
conducidas por la oficina de
Baldiz�n. Así se descubri�
que:
- Cord�n guardaba para s�
mismo considerables fondos
ganados por trabajo agrícola
o producción manual de
prisioneros.
- Se habiáapropiado para s�
mismo y sus colaboradores de
casi todas las donaciones de
instituciones
internacionales que él
recibía en el nombre del SNP.
Entre estas estaban los
regalos del OXFAM de M�xico
que dio miles de dólares en
varias ocasiones. También
arrendaba grandes cantidades
de prisioneros a granjeros
privados o al Instituto
Nacional de Reforma Agraria
para cosechar café, algod�n
y caiáde azúcar y se
quedaba con el ingreso de
los pagos por el uso de esos
prisioneros.
- Se apropi� para uso propio
o reventa de cigarrillos y
pasta dental que se
encontraban en paquetes
individuales enviados a los
prisioneros por la Cruz
Roja. Obtuvo favores
sexuales de esposas del
antiguo personal de la
Guardia Nacional que estaban
encarcelados en el sistema
SNP, ofreciendo a cambio la
visita a los prisioneros o
su transferencia a una
instalación menos estricta.
- Permiti� a los jefes de
prisión maltratar y torturar
prisioneros. En la prisión
Zona Franca en Managua,
algunos prisioneros eran
puestos en un recinto
metúlico pequeño y luego
expuestos al sol, resultando
en una severa deshidratación
de los ocupantes.
- Permitúa a sus
subordinados construir casas
usando materiales del Estado
y trabajo penitenciario.
- Permiti� a sus
subordinados obtener favores
sexuales de esposas de
prisioneros usando chantaje
o extorsión.
El informe final de las
actividades de Cord�n nunca
se entregó al Ministro y
permaneci� en la oficina de
Baldiz�n porque fue anulado
por altos funcionarios del
ministerio relacionados con
Cord�n.
Más abusos
- A fines de 1983, una
fuerza de guerrilla
"contra-revolucionaria"
embosc� a una patrulla de
las fuerzas especiales MINT
en Jalapa, en el
departamento norte�o de
Nueva Segovia, matando a
cuatro de sus miembros.
Borge ordenó a las fuerzas
especiales MINT tomar
fuertes medidas de
represalia contra los
campesinos de la zona. Doce
personas fueron asesinadas
como resultado de esas
acciones, incluyendo a un
ministro evang�lico llamado
Alvarenga, en Las Uvas,
Jalapa.
Las fuerzas MINT arrestaron
aproximadamente a 50
campesinos y los llevaron a
los cuarteles del
Directorado General de
Seguridad del Estado (DGSE)
en Esteli. Diez de los
prisioneros fueron separados
del resto y más tarde
llevados a la base de las
fuerzas especiales en la
península Chiltepe cerca de
Managua, donde fueron
ejecutados por orden de
Borge y secretamente
enterrados. El resto de los
prisioneros fueron liberados
más tarde en Esteli y Jalapa
donde Borge dijo al público
que los 10 desaparecidos
(que habían sido ejecutados)
habían muerto en combate.
- En febrero de 1983, Paster
Cruz Herrera, un granjero
Únicarag�ense, fue arrestado
por las fuerzas DGSE cerca
del pueblo del Pantasma,
Jinotega. Fue mantenido por
tres días en Jinotega por
orden del Teniente Primero
Mario Noguera, el comandante
de contrainteligencia del
DGSE allá, y luego fue
transferido a la prisión del
Departamento de Operaciones
DGSE para la región IX en
Las Tejas, Matagalpa, y
puesto a disposición del
Teniente Primero Vallecillo,
el comandante de la prisión.
Tras ser interrogado y
torturado, Cruz fue
regresado a una celda
ocupada por otros dos
granjeros de la región
Pantasma que lo conocían.
Aquellos dos más tarde
fueron liberados, pero Cruz
fue ejecutado junto con
otros tres prisioneros en
abril de 1983. La ejecución
fue ordenada por el
Subcomandante Javier L�pez
Lowerli, el Delegado MINT en
la Región IV, y tuvo la
aprobación del Viceministro
Lu�s Carrión.
L�pez buscó aprobación
porque no tenóa un caso
legal contra Cruz y queriá
aplicar "medidas
especiales". En noviembre de
1983 Baldiz�n investig� el
caso debido a la solicitud
de información de varios
grupos de derechos humanos.
El resultado de su
investigación fue presentado
al Ministro del Interior en
diciembre de 1983, pero no
se tomaron acciones
posteriores.
- Durante 1983 fuerzas EPS y
DGSE llevaron a cabo una
campaña para contrarrestar
los efectos de las
actividades guerrilleras
anti-gubernamentales en los
departamentos Jinotega y
Matagalpa. Más de 300
granjeros sospechosos de
haber colaborados con los
contra-revolucionarios
fueron ejecutados por
personal DGSE en las zonas
Cua, Pantasma, Waslala y Río
Blanco.
Muchos miembros de las
familias de los granjeros
que fueron asesinados
reportaron que sus
familiares habían
"desaparecido" a la Comisión
Permanente de Derechos
Humanos no gubernamental
(CPDH) y a la Comisión
Inter-Americana de Derechos
Humanos (IACHR) de la
Organización de Estados
Americanos que publicaron
listas de los nombres de la
gente que habiádesaparecido
en la región.
Residentes de los dos
Departamentos continuaron
quej�ndose y manifestando su
descontento al gobierno.
Esto, combinado con presión
del CPDH y de IACHR, hizo
que Borge ordenara una
investigación de la oficina
de Baldiz�n. Los
investigadores informaron en
junio de 1984 que más de 300
granjeros habían sido
ejecutados y que en el 80%
de los casos la ejecución
fue propuesta por el
Sub-Comandante Javier L�pez
Lowerli, el Delegado MINT en
la Región IV, que pidió y
recibió permiso para aplicar
"medidas especiales" del
Viceministro Lu�s Carrión.
Los investigadores también
encontraron que el
Comandante Guerrillero
Alonso Porras, el Jefe
Político del FSLN en la
Región, el Comandante EPS en
Matagalpa Javier Carrión, y
Wilfredo Barreto, el
delegado de gobierno en la
región IV, también
estuvieron involucrados en
las ejecuciones.
Borge ordenó la creación de
una oficina de fiscal
especial para la Región IV
que tomara acciones legales
para satisfacer las quejas.
La oficina, sin embargo,
sólo puso cargos contra el
Teniente Segundo EPS
Rodríguez y tres
funcionarios DGSE. Los tres
jefes regionales
principalmente responsables
por las ejecuciones (Porras,
L�pez y Barreto) fueron
simplemente transferidos a
otras regiones.
Los cuatro funcionarios que
recibieron cargos fueron
liberados poco después, y
Rodríguez, aunque habiá
recibido una sentencia de
cárcel, fue enviado a
estudiar a Bulgaria. El
gobierno Únicarag�ense
continuó tomando acciones
para mantener control sobre
la región y forz� a cientos
de familias rurales a
abandonar sus hogares,
ganado y tierras cultivadas
en las montañas de Jinotega
para irse a zonas de
reasentamiento designadas.
Aunque la gente en la zona
afectada sabiásobre los
asesinatos, esto no se hizo
público en el resto de
Nicaragua porque el gobierno
censur� toda publicación que
reportase la matanza.
- Al final de 1984,
residentes de algunas
comunidades monta�esas de
los Departamentos Jinotega y
Matagalpa reportaron la
existencia de cementerios
clandestinos a la oficina
especial del fiscal. Los
investigadores enviados a la
zona encontraron esos
cementerios en La Sompopera,
municipalidad de El Cua; en
el vecindario de Pantasma, y
en un lugar llamado
Cascajera en la
municipalidad de Rancho
Grande. Los investigadores
concluyeron que esos
cementerios fueron usados
para enterrar víctimas de
"medidas especiales".
- Durante el testimonio de 9
de octubre de 1985 a la Casa
Subcomité sobre Derechos
Humanos, se preguntú a
Baldiz�n sobre abusos de
derechos humanos que se
habiáinformado que
cometieron la oposición
armada Únicarag�ense, o los
Contras. él dijo que de lo
que habiávisto durante su
trabajo los contras no
tenían una política de
cometer abusos mientras que
los Sandinistas s�.
Dijo que cuando ocurrieron
los abusos de los Contras
parecían ser motivados por
venganza. Agreg� que en
algunas instancias los
civiles que acompañíaban
convoys militares fueron
atrapados en una emboscada y
se reportaron como abusos.
�l estimí entonces que por
cada abuso de Contras habiá
10 cometidos por el
gobierno.
Lo cierto es que el FSLN,
con toda su carga de
crímenes especialmente en
los 11 años de su represivo
gobierno comunista
(1979-1990), sigue
funcionando hoy como un
partido �respetable� en el
país que tanto da��. Y
Daniel Ortega, el actual
presidente del castigado
país, revolucionario
comprometido primero y luego
presidente también de
Nicaragua entre 1985 y 1990
y por tanto participante y
conocedor - como mínimo - de
muchas de las atrocidades
ocurridas bajo su mandato,
nunca ha sido juzgado ni
remotamente castigado por
estas razones.